Cuando una web pierde tráfico orgánico o deja de generar leads, es fácil caer en soluciones rápidas: publicar más, “meter” más keywords o cambiar el diseño. El problema es que, en muchos casos, la causa real está en la base técnica: indexación desordenada, señales contradictorias (canónicos/redirects), arquitectura interna poco clara o una web que carga…
